Un accesorio puede verse increíble en una foto y ser completamente inútil después de dos horas bailando. Como ravers y como creadoras de Alter Ego, esa diferencia nos importa muchísimo.
Cuando pensamos en accesorios para un rave, no evaluamos únicamente si “se ve lindo”. También pensamos en ajuste, peso, movimiento, puntos de enganche y qué tan fácil es integrarlo con prendas que una persona ya tiene.
Dos cuerpos con la misma talla no necesariamente tienen las mismas proporciones. Por eso nos gustan los accesorios que permiten cierto nivel de ajuste.
En cadenas corporales, por ejemplo, revisamos que la pieza pueda quedar cerca del cuerpo sin sentirse rígida ni caer demasiado hacia la cadera cuando fue pensada para el busto.
Un accesorio para rave tiene que existir mientras el cuerpo se mueve.
Levantamos brazos, giramos, bailamos y caminamos. Si una cadena se desplaza demasiado, una pieza se voltea constantemente o algo se engancha con facilidad, ahí hay una señal.
El peso importa más después de varias horas que durante los primeros cinco minutos.
Por eso una pieza protagonista no tiene que ser necesariamente pesada. Materiales ligeros y una buena distribución pueden crear muchísimo impacto visual sin convertir el accesorio en una carga.
Cadenas, charms, aros y detalles colgantes tienen movimiento. Eso es parte de lo que los hace lindos, pero también significa que debemos pensar en cabello, medias, bolsos y otras prendas.
Antes de salir nos gusta hacer una prueba completa con el look real, no únicamente probar el accesorio sobre una camiseta cualquiera.
Una de las ideas centrales de Alter Ego es que no deberías necesitar un closet completamente nuevo para cada rave.
Por eso nos interesa que una cadena, unas extensiones o la pedrería puedan transformar prendas sencillas: un body negro, un top, una mini o un cargo.
En nuestra guía completa de outfits para rave explicamos esta fórmula con más detalle.
Nos encanta lo extra. Pero extra no significa necesariamente llevar todo al mismo tiempo.
Si la cadena es protagonista, la pedrería puede ser más limpia. Si las extensiones son enormes y de color, quizá el resto del outfit puede tener una base más sencilla.
No basta con elegir un color. Pensamos cómo van a sujetarse, cuánto movimiento tendrá el pelo y si el peinado seguirá siendo cómodo después de horas.
Dos colitas o trenzas pueden distribuir mejor el volumen que simplemente acumularlo en un único punto, dependiendo del tipo de extensión y del look.
No todo el brillo tiene que concentrarse en el mismo lugar.
Nos gusta usar pedrería para estructurar el rostro y escarcha para conectar el pelo con la paleta del outfit. Cuando todos los elementos repiten uno o dos colores, el look se siente más pensado.
Hay cosas que solo aparecen después de moverte con una pieza. Por eso nuestras propias salidas también se convierten en una forma de aprendizaje.
Cuando algo funciona especialmente bien, entendemos mejor por qué. Cuando algo podría quedar más alto, sujetarse distinto o pesar menos, esa observación también sirve para mejorar cómo pensamos el producto.
Antes de aprobar un accesorio para un look nos preguntamos:
¿me permite olvidarme de que lo llevo puesto cuando empiece a bailar?
Si la respuesta es sí y además transforma el outfit, estamos mucho más cerca de una buena pieza rave.
Para nosotras, diseñar y usar accesorios de rave tiene que partir de la misma realidad: la noche no ocurre frente a un espejo. Ocurre bailando.
Become your Alter Ego. 💗💚⛓️✨